martes, 7 de diciembre de 2010

¿Fue un sueño?


No se si fue un sueño, o quizá fueron las cervezas de más, o puede que mi imaginación o simplemente sugestión.
Han pasado varios días, y con la mente ya despejada sigo sin poder darle una explicación.
Lo que trato de contaros sucedió un sábado cualquiera, a una hora tardía de la madrugada. Ese día mis padres se fueron de viaje y me quedé solo en casa y aquella noche decidí dormir en la cama de mis padres, en el dormitorio más alejado de la puerta principal. Yo ya estaba en mi habitual postura para conciliar el sueño, boca abajo, doblando la almohada formando una “L” y abrazándome a ella, cuando ocurrió ese extraño suceso.
Escuché un golpe muy parecido a la puerta de mi casa cuando se cierra y lo que parecían pasos acercándose a la habitación en la que estaba yo en un estado de duermevela.
“Vamos piensa rápido, mamá y papá no pueden ser, están de viaje, ¿hermanos?, que van a venir a hacer de madrugada; ¿entonces qué coño?
Conforme los pasos se acercaban hacía mí, yo intentaba moverme y el miedo me paralizaba, mi corazón palpitaba a una velocidad que creía que iba a reventar. De pronto los pasos cesaron, mi cuerpo volvía a responder, me puse las gafas y miré hacía el pasillo, no había nada.
Eran las 5:15 de la madrugada, no pude conciliar el sueño otra vez esa noche.
Días después sigo pensando en lo que me sucedió aquella noche, esa sensación de tener el cuerpo paralizado jamás la había tenido, fue una sensación muy extraña…
¿Fue un sueño? ¿Fue mi imaginación?...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Silencio incomodo

Me miraba de arriba a abajo, apuró su copa y la dejó sobre la mesa. Yo también la observaba, iba preciosa, como siempre. Nos conocíamos desde hacía mucho y siempre creí que la amaba, y realmente era así, la quería, pero no me gustaba. ¿Y ella a mí? No podía saberlo, pero su mirada parecía decir que si.

Me miraba de arriba a abajo a la vez que dejaba caer su camisa al suelo y yo desabrochaba mi vaquero. La quería pero no como ella creía que lo hacía. ¿Y ella a mí? No podía saberlo, pero su mirada parecía decir que si.

Nos abalanzamos uno sobre otro y todo acabó con el polvo más triste del mundo…

miércoles, 6 de octubre de 2010

Aroma a menta


Despertó recostado en la arena de alguna playa. Estaba desconcertado, no sabía donde estaba, ni como había llegado allí.
Miraba de un lado a otro con los ojos entrecerrados por la ceguera que le producía el sol. Poco a poco sus ojos fueron adaptándose a la luz y pudo ver que una chica caminaba cerca de él, caminaba realizando lo que parecía una especie de círculo.
Aquella joven caminaba muy despacio con la cabeza agachada, los ojos cerrados y en ningún momento observó al joven que continuaba sin incorporarse.
Cuando pasó cerca de su cabeza el joven pudo percibir un aroma a menta que le cautivó, cerró los ojos para concentrarse en aquel olor. Cuando volvió a abrirlos la observó ahora más de cerca y la reconoció. No podía ser nadie más que ella.
Ella siguió caminando hasta que llegó a donde estaban sus pies y se detuvo, el joven se levantó y fijó los ojos en los de la joven, ahora abiertos, lloraba, pero el chico no podía saber el porque.
La muchacha comenzó a caminar de nuevo, ahora en línea recta hacía el joven, cuando llegó al chico ambos se abrazaron como nunca, como si no hubiese mañana, como si fuera el último abrazo.
La joven cerró los ojos de nuevo, él antes de cerrarlos observó detenidamente lo que la chica había dibujado con sus pasos. Era un corazón, partido por la mitad por la silueta del joven y los pasos de ella hacía él…

Cuando la policía llegó a la casa del joven, alertados por los vecinos, era demasiado tarde, el joven había muerto unas horas antes, se había clavado un puñal en el corazón. Un cautivante aroma a menta impregnaba aquella casa…

lunes, 4 de octubre de 2010

Minutos musicales

Toca una de música,llevaba algunos meses detrás de publicar algo en el blog sobre esta cantautora madrileña que actúa con el seudónimo de Russian Red. La escuché por primera vez en la radio y su voz me conquistó, y cuando la vi por primera vez me conquistó aún más.

Lourdes Hernández, que asi se llama,nació en Madrid en 1986 y debutó en el mundo de la música con su primer album, I love your glasses. El nombre de Russian Red viene de un tono rojo de pintalabios con el mismo nombre que usa la propia Lourdes a menudo.
Aquí os dejo una de sus últimas canciones.

Por cierto, se que a mucho os sonará esta canción sin conocer a Russian Red, y pensareis de que coño os suena. Pues es la banda sonora de Habitacion en Roma de Julio Medem, comunmente conocida como la peli en la que dos tías se comen el coño. Viciosillos...

sábado, 18 de septiembre de 2010

El Puto Folio


Observo el folio blanco que tengo frente a mí. Pulso el botón para sacar la punta del bolígrafo, lo pulso de nuevo esta vez para esconderla. Lo pulso y lo pulso y lo pulso…
Nada el folio sigue en blanco, igual que mi mente, ninguna idea…
Antes las palabras, las ideas, las historias salían solas, ahora nada, el puto folio sigue en blanco, y mientras tanto sigo pulsando el maldito bolígrafo…
Surgen vagas ideas de mi mente, un hombre que sueña con lo que estará soñando su vecina del quinto… no eso ya lo leí por ahí. Quizá un grupo de personas que… ¡mierda! eso ya lo hizo la FOX.
Quizá deba dejarlo, quizá realmente no valga para esto, quizá… ni se como terminar la frase…
Y el puto folio sigue en blanco…

sábado, 11 de septiembre de 2010

Al Borde Del Precipicio


Hay veces en los que me paro a reflexionar y es entonces cuando me pregunto algunas cosas sobre mi vida: ¿qué hago aquí? (me refiero al mundo), poca cosa; ¿para qué estoy? para nada; ¿a quien tengo? A nadie. No me hablo con mis padres (mejor dicho no me hablan), yo a pesar de las discusiones los quiero, con el resto de mi familia apenas tengo relación, conocidos muchos, amigos ninguno. Sin trabajo, sin estudios… en fin, lo justo para subsistir.
Estas reflexiones siempre suelen desarrollarse en el mismo lugar y en las mismas condiciones.
El lugar, el miserable habitáculo al que esos ancianos que se hacen llamar “papá” y “mamá” denominan habitación. Una cama que cruje incluso cuando no me muevo rodeada por cuatro paredes que antaño habían sido blancas pero que hoy día poseen un color entre negro y gris. Junto a la cama, una vieja mesilla, de una madera podrida y rasgada que de tener un mínimo golpe se desarmaría, que había pertenecido a mi abuela materna, a ella realmente la quise y posiblemente sea la única persona con la que nunca tuve ninguna discusión, lógico pues murió siendo yo aun muy niño y los problemas en mi vida no habían comenzado todavía.
Ese calabozo en el que duermo cuando cae la noche toma un tono tenue muy digno de las películas de terror, al cual uno se termina acostumbrando.
La tenue oscuridad de mi cuarto es la condición principal para reflexionar.
No suelo reflexionar muy a menudo por el bien de mi propia vida. Todas las preguntas que me hago siempre me llevan al mismo sitio, siempre me llevan a pensar en lo mismo, en el precipicio.
No es una tontería de una noche de enfado, es la conclusión de muchas noches en vela, de muchas discusiones, de muchas disputas.
Cuando voy a una entrevista de trabajo y me rechazan (no tienes suficiente experiencia, mentira, no tienes suficiente nivel de estudio, mentira…) y de nuevo el mismo pensamiento que aunque distante esta cada vez más cerca.
La relación con mis padres comenzó a enturbiarse cuando decidí dejar los estudios, yo por aquellos entonces cursaba segundo de bachillerato, y tras aprobar primero en dos años pude ver que los estudios no eran lo mío. Mis padres, sobre todo mi madre, nunca lo vieron con buenos ojos y siempre esperaban y siguen esperando el momento idóneo para recriminarlo.
Se que fue una decepción muy grande para ellos pero tarde o temprano debían saberlo y lo que era peor, y aún no lo han conseguido, superarlo. Tampoco era tan grave ¿no?
Pero como dije anteriormente en la vida laboral no me fue mucho mejor. Mi carácter fuerte, yo diría incluso antipático, era el detonante de que los trabajos no me durarán mucho más del primer contrato y en la mayoría ni siquiera conseguía el trabajo.
En lo respectivo a la amistad, no hay nadie al que pueda considerar mi amigo, conocidos tengo muchos pero ninguno ha hecho nada por mi, pero tampoco hice yo nada por ellos.
Como veis mi vida no es encantadora. Pero aun hay cosas peores.
Una vez, cuando tenía dieciocho años, sentí algo por una persona. Hubiera hecho cualquier cosa por ella. Su nombre no merece la pena recordarlo. Ha sido la única vez que yo he sentido la necesidad de cuidar, de querer (y esto si lo hice bien), de hacer cualquier cosa por ella, pero como es usual en mi vida, me dejó por un universitario.
No la culpo, ¿a quien elegirías tú? ¿A un estudiante de ingeniería o a un tipo que no tiene donde caerse muerto? Yo elegiría al ingeniero. Fue la vez que más lejos vi el maldito precipicio. Fue la única vez que estuve enamorado y la única vez que me quisieron de verdad, aunque no durara demasiado.
No sabría describir con exactitud el nombrado precipicio, nunca quise asomarme demasiado, se que el día que me asome no tendré tiempo de describirlo. También se que el día en que me asome o mejor dicho me abalance sobre el vacío no esta muy lejos. El vaso ya esta lleno solo falta la gota que lo colme y esa gota juro que no será una lágrima mía. No volveré a llorar, los días que me quedan lo pienso vivir todo lo feliz que se pueda o como pueda con esta cruel vida que me ha tocado vivir. No quiero volver a sufrir.
Si aún no me he tirado es solo por una cosa. Paradójicamente, es por el amor que siento hacia mi madre, ella ya esta mayor y no quiero que sufra por una estupidez que se con total seguridad que ocurrirá. Lo haré porque tengo la sensación de que lo único capaz de aliviar este dolor que me corroe por dentro como si de un potente ácido se tratara, lo único que me aliviara será el “dulce” tacto del suelo, necesito abrazarme a la dura roca, acariciarla y si es posible atravesarla para acabar con esto de una vez. La muerte de mi madre, con total seguridad será la gota que colme el vaso. Espero que no dure.

FIRMADO: un cuerdo suicida.
NOTA DEL AUTOR: Debido a las reiteradas confusiones os informo de que soy muy feliz, tengo trabajo, amigos... Vamos que todo es pura ficción, algo cortavenas pero ficción , espero que os guste, besitos...

lunes, 16 de agosto de 2010

Todo por los Maiden


Ya quedan poquitos días para el concierto de los Iron Maiden en Valencia, concretamente este sábado 21 de agosto. Teniendo en cuenta ello decidí postear sobre un grupo importante para mí.

Los Maiden fueron el primer grupo heavy que un servidor escuchó hace ya algunos años cuando simplemente escuchaba mierdecilla popi.
También recuerdo como babeábamos viendo el dvd del concierto de Rock in Río o la bronca que le echaron a ese mismo colega por rajar el fregadero de la cocina con la sierra de dos cuchillos, haciéndose la cena, al emular el “FIRE OF THE DARK” del Metalmanía.
Como todos sabemos, los Maiden son un grupo que mueven a millones y millones de personas, y cuando viajan a tu país hay mover cielo y tierra para acudir a tal evento, eso hizo el tipo que os relataré a continuación.
Los Iron Maiden tocaron el 11 de agosto en una fortaleza medieval en la ciudad de Bergen en Noruega. Concierto que no se perdió Jan Oren médico de urgencias noruego que cansado de intentar cambiar el turno, y no conseguirlo, se dejó a todos los enfermos abandonados y se largó a ver al legendario grupo.
El susodicho Oren fue relevado de sus funciones, pero el tío, vacilón donde los haya, dijo no tener miedo a perder su trabajo porque tenía otros empleos y cobraba más de un millón de dólares al mes.

Lo que esta claro es que para los heavys la música es lo primero.
P.D.: Feliz concierto él sábado a aquellos que vayan a verlo
P.P.D.: Tomy aquí te dejó un video para que se te quite un poquillo el mono de no poder ir al concierto y recupérate pronto